Hombre, amante, padre, ciudadano, médico, pediatra. Profundamente interesado por el ser humano, en sus virtudes y miserias, y sus relaciones en sociedad. Ácrata convencido, y firme defensor de la libertad humana. Pacifista irredento, mas no pasivo, detesto todo aquello que esclaviza la voluntad del hombre y le impide su propia realización como ser humano: la pobreza, la opresión, la violencia, la ignorancia, la discriminación… Presto mi voz a algunos de los que no la tienen, porque merecen lo que no pueden tener. De manera particular, comparto la reivindicación de la mujer como mitad olvidada de la humanidad, desde planteamientos que olviden arquetipos mimetizadores de los roles masculinos, y la sitúe en condiciones de igualdad con sus semejantes del otro sexo.
Lo de más allá, pues…, ya vendrá, sean los beatíficas contemplaciones o el eterno silencio de la disolución del ser. Mientras tanto, prefiero centrar vida y pensamiento en lo que me rodea.
Para descripciones más curriculosas del autor, no hay que buscar mucho: no soy más que un perroflauta
Gracias por estar del lado de la poesía.
Beatriz Pérez
http://abpg.blogspot.com/2011/03/soy-una-extraterrestre-primera-edicion.html
Somos poesía, o no somos nada. Un abrazo, guapa.
Me encantó lo que escribiste. Soy enfermera y trabajo en un lugar en dónde no existe el respeto por el otro, ése otro sufriente que necesita de nuestra ayuda y empatía. No les importa la Bioética. Frecuentemente me encuentro en una lucha interna ya que necesito trabajar para vivir y por otro lado, intento hacer lo máximo posible por mis pacientes. Muchas veces me gana la rabia e impotencia. Quisiera saber en dónde han dejado el juramento Hipocrático… Saludos
Gracias por tus amables palabras, Rut. Un saludo.